Si padece un problema refractivo en sus ojos como la miopía, hipermetropía o astigmatismo, podría ser un candidato idóneo a la cirugía Lasik, con esta intervención puede curarse y dejar de usar lentes.

Tal cirugía es posible gracias a la existencia del láser Excimer, que es capaz de extraer tejido vivo con extraordinaria precisión y sin causar daños térmicos a los tejidos próximos.

La operación con técnica Lasik se caracteriza por ser sencilla, indolora y segura, se realiza de la siguiente manera:

Se usa un instrumento llamado microqueratomo que realiza un corte en la córnea para crear el flap (lentilla) corneal. Es decir, este dispositivo corta una fina capa de tejido ocular que pertenece a la superficie exterior de la córnea.

Ya producido el corte, la zona ocular queda libre para que actúe el láser Excimer sobre la capa intermedia de la córnea para moldearla durante un tiempo de 5 a 45 segundos, dependiendo del tipo de magnitud del defecto a tratar.

El láser tiene una gran precisión en cada micro-incisión, disminuyendo el riesgo de debilitamiento y además la córnea sufre un menor riesgo. El tiempo total de la operación es de aproximadamente 10 minutos.

Después de la intervención, el paciente sentirá ligeras molestias como lagrimeo en sus ojos, pero en pocas horas comenzará a recuperar su visión y ya no dependerá de gafas o lentes de contacto.